miércoles, 12 de diciembre de 2012


Cada vez que sonríes se ilumina el mundo,
una luz que brilla desde lo más profundo de nuestros miedos.
Nos guía a los que caemos en ellos.
Nos acuna en nuestras noches tristes,en nuestros malos sueños.

Una palabra tuya mece el viento, llenándolo de sensaciones de una pureza inusitada,
ahuyentando una tristeza no deseada.
Una melodía clara, en la que cada sílaba es la perfección encarnada.

Esos ojos hacen maravilloso lo que llama la atención en ellos.
Esa firmeza que tienen, con la que trazan los cielos,llegando hasta lo más lejano,
el horizonte inalcanzable en el que todo es cierto y la maldad imperdonable.
Y donde los sueños no son más que bellos sucesos entregados al misterio más real y verdadero.