jueves, 6 de marzo de 2014

Te pienso

Tengo herido el corazón de dolerte,
pero vivo de verte feliz.
Noto que cada latido es por tu sonrisa,
y cada abrazo restaura grietas desconocidas,
aquellas que son el porqué del escape de mi alma
a un lugar recóndito,de cuyo nombre no me acuerdo.

Confieso que prefiero estar ciega a verte lejos de mí,
porque ya no hay nada si no es a través de tus ojos,
ni de los míos mirando los tuyos.

Cada vez que recuerdo lo que es tenerte ya no pienso,
te pienso que es lo importante y no lo mismo para mí.
Lo ocupas todo, el corazón y la cabeza,
y los dos funcionan al mismo ritmo
como el compás más perfecto jamás inventado;
como aquella melodía que cualquier compositor querría
arrebatarme de mi cabeza para tocarlo.

Eres el lienzo que todo pintor necesita en su estudio,
la gran obra por excelencia,con tu valor incalculable.
El sueño de todo aventurero que quiere resolver un misterio
y ponerle su nombre,y así pasar a los anales de la historia
por ser el primero en conocerte.

Eres el mayor descubrimiento,
y no necesito recorrer de punta a punta el camino
para saber que no conoceré un sentir tan fuerte,
ni unas ganas de vivir que vencen a la muerte
y a cualquier pérdida de este mundo.