viernes, 29 de marzo de 2013

Mis ojos ven lo que tú les enseñas.

Es la realidad pero parece mi imaginación.

Parece porque no es posible que un instante haga cambiar la forma de mirar el alrededor.
Explícame cómo,se puede producir tal magia;que los colores se vuelvan más vivos,
que los edificios viejos y feos no te lo parezcan tanto,
que las calles estén iluminadas sin la ayuda del sol.


Es imposible y a la vez posible.La pregunta es el por qué.
El mundo depende de los ojos que lo miran.

Pero por qué,esos ojos que veían los edificios feos,
la tristeza en los rostros de la gente,
las nubes tapando el sol que deseaba salir,ahora lo ven todo diferente.


Por qué basta una mirada,o una caricia,
o apoyarme en tu hombro para que mis ojos miren lo demás de una forma completamente distinta.

Por qué me basta sentarme a tu lado para que mi mente gire 180 grados,
y mi corazón lata rimbombante al ritmo de una sinfonía.

No lo entiendo pero sé por qué.

Porque el amor no se entiende.

Se vive,se siente,pero no se entiende.
Se es feliz pero no hace falta entenderlo.
Es un misterio,una historia que no sabes cómo acaba,

un cuento real y a la vez perecedero que, 
al fin y al cabo,te atrapa,y no eres capaz de salir de él.

La belleza está en los ojos de quien la mira,y tú,

le has enseñado a mis ojos que lo malo no es tan malo,
que lo feo tiene su parte encantadora y que lo bueno,
es lo mejor que ha pasado.

Tú,me has enseñado que los colores están más vivos que nunca,

que los pájaros cantan para alegrarnos los días,
y que el mundo es imperfecto pero a la vez maravilloso.

Y es que mis ojos ven,ahora mismo,lo que tú les enseñas.