jueves, 31 de enero de 2013

Para aquellos que se han ido


Apareciste en mis sueños como una estrella más.
Al despertar,sabía que debía saludarte otra vez y compartir historias como de vez en cuando hacíamos.
Me encantaba ir a tu casa,robarte las galletas,ocupar todo el sofá y dormir la siesta en él.
Tú siempre me mirabas con buenos ojos.
Me viste crecer,viste al bebé que lloraba por cualquier cosa,a la niña que no paraba quieta y a una adolescente exaltada por la edad.
Yo mientras,observaba como se te iba la vida poco a poco y sin darme cuenta.Observaba tu vejez,y que tus ojos se apagaban paulatinamente.
Te miraba pero no te veía,no quería ver.
En mi sueño encontraste una paz que nunca vi tan clara, que nunca sentí tan cerca de mí.

Al amanecer decidí verte una vez más como siempre;pero no pude.
Al día siguiente te marchaste.
Fui a tu casa,te busqué por todos los rincones,sin aceptar que no ibas a volver,pero que tus recuerdos estaban impregnados allí,en el espacio que habías ocupado.
Te busqué,en cada recuerdo,en cada segundo que compartía contigo,en cada mañana que me aguantabas.

No te encontré.No te fuiste como te ibas de vez en cuando,con un tal vez,pero siempre volvías a mí.
Te fuiste de verdad,jamás regresaste aunque pasaran los días y mucho tiempo más.

Pero te recuerdo cada día,recuerdo las alegrías que me has dado y la suerte de haber compartido momentos contigo.Recuerdo mis tonterías y tus chistes,mis locuras y tus riñas;tus enseñanzas,tu visión de la vida.

Te recuerdo,y mientras ese recuerdo perdure,seguirás existiendo para mí en alguna parte.
Así no te sentiré lejos,ni notaré que no estás conmigo.
Así te mantendrás vivo para mí.

Aguanta sin mí caballero,aguanta sin mí mientras vivo,que tu niña se reunirá contigo para abrazarte como todos los días;pero así para siempre.

Para A.