sábado, 9 de febrero de 2013

Telarañas




Abandonada,mermada,inmune a caerse porque ya se encuentra en el suelo;
conoce los bajos fondos,la vida desde el centro de la tierra,
el fuego creado que quema todo lo que se siembra alrededor.

El ímpetu y el valor no nos saca de este laberinto,
ni de la estrechez de nuestras carnes al sentirnos oprimidos;
incluso de las espinas clavadas que no deseamos guarecer.

Tropiezas otra vez,tu rostro muerde el polvo,los ojos se inundan de incerteza.
El iris machacado por inundaciones,no lo dejas secarse con el sol brillando tras de sí;
machacado también por la arena que se encuentra en tus pestañas.

De tanto permanecer en puntillas no sabes ni abrir cortinas ni puertas.
De tanto andar a cuclillas tus manos son enjutas e imperfectas.

Quizás,en el momento apropiado,reúnas el valor para tratar de posar el peso sobre tus pies,
aunque el dolor sea insoportable.

Sin embargo,es mejor que un cuerpo sobre el suelo que no avanza carcomido por las telarañas.