domingo, 10 de febrero de 2013

Abre los ojos.



Descansada la bella,que con un beso se despierta cuando aún no sale el sol;
cuando los gallos esperan para alzar el canto.
Abrió los ojos y vió,primero,sombras y formas;después,el mundo en blanco y negro.

Al final aparecieron todos los colores,vivos,serenos,claros,oscuros,tiernos.
Hasta distinguía el carmín de sus labios o el color de todas las flores;
los distintos tonos perpetuados por la serenidad del invierno.

Al principio todo era tenue,ni el frío ni el calor sentía,ni soledad ni la compañía.
Sus manos rozaban,su aliento embraguiaba,pero no sentía nada.
Más tarde,los oídos pitaron y poco a poco,lentamente,escuchaba hasta los grillos cantar su ceremonia de alegría.
Entonces,sintió lo que hace un beso,cómo pasaba el tiempo,cómo era sentir todo tipo de sensaciones;
sintió los colores,la gente y el mundo alrededor,incluso su respiración y el corazón latir.
Tenía corazón,no lo había perdido,aunque dudara siempre de su existencia;en los sueños no necesitas oxígeno ni sangre.

Fue el rozar unos labios contra otros labios,simplemente.Aquello la hizo despertarse de aquel largo sueño.
Un sueño que sólo ella sabe y guarda en secreto.
Un sueño que siempre ha sido su pesadilla.