domingo, 17 de febrero de 2013

El espejo.



He buscado mil razones durante años,unas más grandes,otras pequeñas,algunas de vital importancia para mí;todas ellas para poder levantarme.Con tristeza y desilusión confirmo,en el presente,que no he encontrado absolutamente nada.
La realidad es que la razón está frente a mí,donde mis ojos miran: lo que refleja el espejo.
Esa imagen que suelo ver y no me atrevo a mirar suficiente tiempo;esa imagen de la cual me da miedo conocer su profundidad.
Es despertarme,observarla un momento y marchar,aunque me muera de curiosidad por saber,por conocerla a ella y sus circunstancias;cómo ha llegado hasta ahí o cómo es.
He visto su rostro,sus ojos y he rozado mis manos contra el cristal.
Sin embargo,no la he tocado,y me desilusiona observar a una desconocida siempre cerca de mí,separada por un cristal de distancia.
Son muchos años,evolución,cambios;he visto cómo crecía,y si sus días eran tristes o alegres porque los atisbaba en su sonrisa.
Pero no puedo entenderla porque no la conozco.
A veces, me gustaría romper el espejo o poder atravesarlo para acceder a ella.
Mas no quiero 7 años más de mala suerte y también sé que no es la forma de conocerla.
Quizás la solución sea pararme más de un segundo y preguntarle.

Ayer no me atrevía,hoy tampoco,sólo la veo y huyo desprevenida de aquel reflejo que siento que me acompaña;huyo hacia el exterior,la rutina o el deber.
Pero sé,en el fondo de mi corazón, que algún día tendré el valor de pararme frente a ella,mirarla a los ojos y preguntarle quién es,cómo ha llegado hasta ahí,sus ilusiones,sus esperanzas y sobre todo,lo que realmente siente.
También sé,que cuando llegue ese día,atravesaré aquel espejo y lo entenderé todo.

"A veces,tenemos que mirarnos y pararnos a pensar,qué es lo que importa y qué no,o hasta donde hemos llegado.Sólo así comprenderemos qué camino seguir,o cómo avanzar.Sólo así sabremos lo que realmente tiene sentido en la vida."