sábado, 9 de agosto de 2014

Reflexiones (II)

En el asilo la mañana se ha quedado muerta,
y los caballos trotan hacia el horizonte más rápido para escapar.
Beso el espejo con labios tardíos,noto la carne más fría de lo normal.

A la postre noto sus figuras frente al sol,dibujando un bosque sombrío.