miércoles, 3 de febrero de 2016

Vive hoy y ahora

Siempre estamos acostumbrados a no saber qué pasará, a preocuparnos demasiado por el hoy, por lo que ha pasado y por lo que aún está por llegar. Nunca entendemos que lo que tenemos es el hoy, el mismo hoy que mañana no volveremos a tener. No entendemos que las palabras no significan nada si los hechos no son consecuentes con ellas. No sabemos discernir a veces entre lo que es correcto para nosotros o para el resto. Siempre pensamos que para ser felices hay que pagar un precio, que no es suficiente con serlo y ya está, porque nada en esta vida es gratis. Solamente esperamos a que pase todo, a aquel momento en el que la felicidad se vaya, porque tenemos la certeza de que así será, y mientras desaprovechamos todo lo que estamos viviendo. Tienes momentos que nunca vas a recuperar, vívelos. Tienes cosas que sentir, siéntelas. Porque pensar demasiado nos jode las ganas de vivir, cuando al final todo se reduce a la simpleza de hacer las cosas como uno quiera. Que sí, que consecuencias siempre hay, con todo lo que decidas. Pero maldita sea, quien es capaz de vivir con una soga al cuello día tras día solamente retrasa la agonía de lo que realmente le llegará. Vuela joder, vuela y ya está, porque cuando mueras lo único que te importará es que hayas vivido lo suficiente y de la forma que tú has querido hacerlo. Que quien te quiera volará contigo, y si no que miren cómo vuelas tú.

Una vez conocí a alguien

Una vez conocí a alguien
que era fuerte y segura.
Siempre acababa
consiguiendo sus metas
y se reía más fuerte que nadie.

Por dentro era frágil.
Tenía miedo de los cambios,
incluso de sus propias metas.
Era como una niña en un mundo
que desconocía por completo.

Siempre dejaba la puerta entreabierta.
Dejaba que miraran por la rendija,
pero nunca la abría del todo.

Tenía miedo al ser demasiado frágil.

Era por precaución,
por el riesgo de romperse
o de autodestrucción.

Nunca abrió la puerta,
nunca se rompió.

Tampoco fue feliz.

viernes, 29 de enero de 2016

Nada se acaba...

Nada se acaba sin gritarle al colchón.
Apretando la almohada contra el pecho,
la nariz apoyada en la tela,
el grito sordo y apagado por el blanco.
Ese momento en el que usas todas tus fuerzas,
aprietas el costado,
cruzas las piernas,
abres los dedos de las manos
y los ojos se cierran.
Como se cierran las puertas
de hospitales cerrados
Se sellan
con carteles de prohibido el paso.
Se abandonan,
se dejan ocupando espacio.
Se arruinan, se pierden,
se vuelven inútiles, inservibles.
Como aquel grito sordo,
el llanto que no escucha,
que no vuelve, que no muerde.
Se lo ha tragado la pared,
por eso nunca dice adiós.
No le hace falta,
ya se ha marchado.

jueves, 28 de enero de 2016

Me salvo yo

¿Alguna vez te has preguntado por qué los koalas duermen más de lo normal?

A mí me gusta pensar que en sus sueños hay un mundo mejor
Como en los nuestros

Pero cuando ese sueño se hace realidad
tan palpable
tan visible
tan demostrable

Cuesta tocarlo
verlo
creerlo

Cuesta pensar que terminará siendo
Cuesta creer que saldrá bien, que no es más que un sueño
Pues tendemos a pensar que las pesadillas tienen más probabilidad

Yo me pregunto por qué

¿Por qué lo malo tiene más probabilidad?

Será por estar rodeados de un mundo lleno de violencia
intolerancia
hambre y desgracia

Entonces por qué
si de verdad hay tanta oscuridad
si de verdad respiramos polución y mediocridad

¿Por qué seguimos respirando calor?
¿Por qué seguimos sintiendo tanto?

¿Por qué seguimos enamorándonos
cada día más de lo que nos pasa
de la vida
del amor?

¿Por qué pensamos entonces que está todo perdido?

Que nada tiene salvación
o que si la tiene no se hallará camino
y será un nudo de desesperación

¿Por qué pensamos que los malos salen ganando?
Que solamente hay culpabilidad o rencor

Que a los viejos les azotan los años
como a los niños esta revolución

Y todos creen que a este mundo se le está ganando
y todos creen que no hay solución

Pero cuando dices que hundes el mundo

Me salvo yo

Nunca cambiaría eso

Nunca puedo dejar de preocuparme
por quien me importa

Quizás no deba
Quizás no debería hacerlo

Pero soy así

Soy así

Si te cuento un secreto
Nunca cambiaría eso

jueves, 14 de enero de 2016

Q-u-é-d-a-t-e

He buscado una poesía en el baúl
para hacerte ver lo bonito de la vida,
o al menos de lo que quiero decirte

Estoy acostumbrada a que te marches,
a ser siempre sitio de paso;
pero déjame decirte que quiero ser tu refugio

Quiero ser aquella a la que abraces por las noches
cuando necesites apretarte a algo

Quiero ser a quien le regales sonrisas por Reyes
y por las fechas importantes

Quiero ser la que te recoge las lágrimas
con las yemas y pinta acuarelas

Quiero ser los ojos que se cruzan
con los tuyos cuando amanece

Quiero ser la que toca la bocina para que salgas de casa,
diciéndote: "ya estoy aquí esperándote"

Quiero ser la boca que te dice hola
 y ya nos vemos más tarde

Quiero ser las manos que hacen burla
de las nubes para resguardarte,
para que te rías a carcajadas
hasta en los días en los que solamente
te ocupa la tristeza

Quiero ser la que te quita el frío,
la que te tapa cuando llueve,
y la que te quiere hasta los días
que tú no lo haces

Quiero decirte lo guapa que estás
cuando estás con pijama y sin peinarte

Quiero burlarme de tus guiños,
hacerte cosquillas por los pasillos

Quiero que llores por lo bonito
de la vida conmigo,
por las emociones que te produce
ver tanta maravilla en el mundo

Quiero que camines de la mano,
viajes, leas, descubras cosas nuevas,
y vueles más alto que antes

Quiero que estés orgullosa de la persona que eres,
que alcances tus metas,
y que cada día después del trabajo
tengas mi beso de te admiro y te quiero

Quiero sonreírte hasta que la cara
se me amolde a la felicidad que supone
tenerte al lado

Quiero besarte hasta que necesitemos comer
y ya no haya manera de que podamos despegarnos,
cuando tú me llames casa
y yo te pida un año más,
porque nunca me creería que te quedaras

Quiero que no vuelvas más,
porque eso significaría que te has marchado otra vez.

Quédate y sé mi hogar

Quédate y hagamos felicidad

Quédate y hagamos girar al mundo con toda su intensidad

Quédate de una vez por todas

Quédate

Conmigo

Pregúntale(s)

Pregúntale a un niño
dónde está el mar.
Te dirá: en el corazón.

Pregúntale dónde el calor, 
dónde el dolor;
en el corazón.


Pregúntale a los malos
dónde la tempestad,
dónde el color
de lo que ha sido y no fue.

Pregúntales qué ha sido de ti
y de mí después de la oscuridad.
Qué ha sido de ellos
emprendiendo la huida
por los surcos y las calles.
Qué ha sido del ancla
tirada al fondo,
a la profundidad del mar.
Qué ha sido de esto, del fin.

Pregúntale si sigue ahí,
la luz que siempre pensamos
que desaparecería,
que pretendía hacerlo,
porque se agota,
se le gastan las energías.
Olvidamos que la energía
ni se crea ni se destruye,
se transforma en la magia,
en los bordes de los fallos
que ahora se hacen correcciones.

Hoy te digo que siempre ha estado ahí.

Tú,que siempre te haces preguntas
y no encuentras respuestas,
o te cambian las dudas.
Tú que buscas la salida
en medio de esta guerra.

Llegará el día.
Llegará el encierro, la calma.
Llegarán los besos por las mañanas, el olor a tostadas.

Entonces, la luz atravesará la ventana y dirá:
Siempre estoy,
siempre he estado.
Soy como el mar...
en el corazón,
en el corazón.