lunes, 3 de agosto de 2015

Te estoy...

Te estoy deseando demasiado.

En mis dos labios queda
Albergado tu nombre

Son letras que envenenan
La amargura de noches en vela
De insomnio apaciguado por no pensarte
Por no latirte demasiado

Entre los cristales empañados
Marcados de tu respiración

De tu olfato presenciando mi sufrimiento
Al querer pronunciarte palabras que ni yo entiendo
Hacer gestos que ni siento
Porque no puedo gritarte al oído lo que pienso

Que lo sabes
Más que cualquiera en este mundo

Creo que lo ha dicho un corazón
Guardado en una caja de madera
Expuesta en una vitrina
Vendida para ti en rebajas
Que sin serlo te saldría gratis

Quizás podría cobrarte una sonrisa
De esas que te salen de repente
Y hacen que canten mis pulmones.

Quizás podría regalarte el cielo
Más que el mundo entero
Y sumir al resto de mar solamente

Para que entiendas la felicidad que produce
Cada gesto tuyo por pequeño que sea
Que me borra los sentidos
Que me envuelve en caras de niño tierno
Que me devuelve la inocencia.

martes, 28 de julio de 2015

Qué bien lo sabes

Qué bien sabes hacer que me vaya de mí. 
De una forma salvaje y estrepitosa. 
Con un nudo en la garganta, 
con ganas de desgarrar ropas con las uñas.
Con una mirada de fuego, 
que no quema pero incendia.
 Después te haces cascada,
 para apagarme o para encenderme.

 Tú encuentras ese botón de ascensor, 
que en mi cuerpo cambia de sitio.
Yo conozco mi palanca de emergencia. 
Aquella que tiro cuando grito de rabia, 
si noto un escalofrío en la espalda, 
o un impulso de dolor.
 Aquella que arrebata orejas, nariz y cara y estaciona en una parada más.
 Para esperarte.

Soy el taxi que me lleva a mí misma a la desesperación, al querer y no poder.
Al sentirte entre mis dedos, y verte esfumada. 
Puesta en el aire como un instrumento, que no necesita tacto para ser tocado.

Eres aire, eres oxígeno. 
Eres pureza entre tanta polución.
Demasiado monóxido en el aliento. 
Demasiadas ganas, de enfrentarme con tus brazos, para superponernos con los míos. Demasiados momentos recordando tus ojos, tu profundidad y desvelos.

Demasiado tanto para tan poco tiempo entre mis pestañas.
Entre pesadillas y atrapasueños.
Leyendas de indios y mayas.
Cuentos chinos, charlas italianas.
Bares que hacen esquina en edificios de piedra.
Gotas de lluvia que mojan nuestro retrovisor.

Para que te veas reflejada,
y note esa pasión iluminada
dando vueltas en el coche.
Recorriendo carreteras de noche,
caminos sin estela
y paisajes que no alcanzamos a ver antes.

Alimentándonos de sudores de verano
todo se puede ver:
Se divisan hasta las hormigas.
Se nota como los días vuelven,
cómo se hacen más largos y eternos.
Pero son estos días que no quieres que se acaben,
que te corrompen hasta las entrañas,
que dan paso al corazón que no quiere marcharse
sin una huida perfecta.

Te doy media vida

Te doy media vida para que me convenzas
De que el error ha sido nuestro

Que el destino revela las cartas
Y nos ha tocado el as de bastos

Como los días sin vernos
Sin aguantarnos las miradas con el paso

Con el rubor en las mejillas
Con el sonido de pisadas
Acompañando los cuartos del reloj del pasillo
Y un montón de hierba tirada en suelo
Que el polvo cambió solo de sitio

Se lo llevó el viento.
Como se ha llevado
Las tristezas y alegrías
Las lágrimas del día después
La oscuridad que te invadía hace ya un rato
Tus ojos tristes e ingrávidos
La mirada perdida
La nariz seca después de tanto llanto
El ocaso 
El color gris de tu cama recién hecha
Tu pena,tu añoro
Pero el sentir se lo ha guardado

Como un regalo que entregas debajo de la mesa
Para que el otro lo coja con las manos
Y pueda sentir la emoción de un ciego ilusionado
Que no puede ver pero siente el doble
Al recuperar su mirada por un momento entre tanto frío
Entre tanta desesperación y dolor

lunes, 27 de julio de 2015

Cosas que no puedo contar(te)

Entiendo.
Te comprendo más de lo que crees.
Envuelta en llamas te he encontrado. 
Tus ojos apartados de mí.
Tu cuerpo depositado en el suelo, triste y resonando.
Tu pelo enmarañado pero perfecto.
Tu sonrisa apagada.
Me han dado ganas de comprar(te) un interruptor.

Entiéndeme.
No sé ser de otra forma.
Me congelo a ratos, otros me evaporo.
Soy gas o líquido dependiendo del momento.
Soy ese duende que no conoce límites,que no se olvidaría de respirar(te). 

No sabes cuánto.
Nunca.

Que una sonrisa...

Que una sonrisa tuya me dé
ese calor que necesito.

Estamos a treinta grados
pero yo me congelo.

Necesito tus manos en mi corazón
Tu aliento en mis besos
Y un profundo cantar de tu voz
para que todo vaya funcionando
para que esta máquina se arregle

que se ha estropeado cuando te fuiste
que se ha estropeado con tu silencio
que va remontando el vuelo con tu presencia. 

viernes, 29 de mayo de 2015

Reflexiones (IV)

Noté como todo se había desvanecido. En el transcurso, no he conseguido mantener la mirada al frente. Mi cuerpo se había paralizado, las manos soportaban el peso de dos paredes queriendo juntarse. La respiración no daba más de sí, buscando agotarse.
Quizás sea más fácil aprovechar las manos, para deslizarse a ambos lados, o para crear sueños que no puedo recuperar. Siempre he pensado que si no aplicara una fuerza contraria jamás soportaría el peso sobre mi cuerpo. He entendido que las paredes son el apoyo, que nunca cesarán de juntarse, de entenderse, y que no me interesa luchar en contra de lo que no puedo ganar.
Se puede vivir con la garganta seca y los pulmones apretados, En cambio, no se puede vivir con el peso de lo que nos pasa. Así que siempre cierro los ojos, y espero que con el tiempo respire profundo, el agua llegue a su cauce y las paredes desaparezcan.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Siempre doy la callada por respuesta

Siempre doy la callada por respuesta.
Porque dura más que el llanto,porque se olvida antes el dolor.
A veces el silencio es la mejor medicina.

 Si retrocedo en el tiempo no puedo evitar pensar,que hay cofres que mejor enterrarlos,o que hay tumbas que mejor se queden sin abrir. La realidad es que estamos llenos de experiencias que nos dañan y en cuyo caso fortalecen. A veces no tenemos la voluntad de que se sepa,no porque tengamos algo que ocultar,sino porque sabemos que hay cosas que mejor no remover,son molestas,e incluso harían más daño. Pienso eso todos los días de mi vida y con eso me quedo.

Hablo mucho,pero si me escuchas,si me entiendes verás que hablo más con la mirada,con los gestos pequeños,con las sonrisas,con el corazón. Fíjate más en lo que hago,conóceme. Lo realmente útil no lo encontrarás en las palabras. Mi verdadera esencia está en mis silencios,es lo que transmito desde dentro. Digo mil tonterías,soy torpe,y me falta mucho para ser un genio. Pero digo muchas cosas si me entiendes,aunque de la callada por respuesta.