jueves, 1 de enero de 2015

Una vez

Una vez fui ilusión,
entre ventanas abiertas,
entre hilos manchados.

Destejida por presiones,
movida por engaños,
por puertas cerradas.

Una vez quise querer,
y no fui querida,
y no fui recompensada.

El sabor del momento,
de una ilusión,
de una esperanza.

Una vez volví a caer,
en la oscuridad,
en la pasión.

Bucle sin fin,
perdido de mí,
buscado sin rumbo.

Una vez me fui de mí,
de esta vida,
de la siguiente.

No me pude encontrar,
ni en el cielo,
ni en la tierra.


Tengo algo que contarte

Tengo algo que contarte.

Quizás no sea la adecuada para expresarme,
o no pueda decir todo lo que me gustaría.
Me hacen falta palabras que no existen,
y sonidos que no puedo emitir.

Gracias.

Es muy fácil quedarme callada,
y buscar la mirada con las manos.
Para mí nunca es suficiente lo que para ti sí.

Pero te quiero,más que por eso por todo,
más que por los momentos buenos,por los malos.
Por los muros y por las piedras,por los malos entendidos.

Por esa llamada que me he imaginado,
más que perfecta,triste,
para entender de lo que supone tu ausencia.

Para rozar el cielo con los dedos,
y el querer entre tus brazos,
sin comerlo ni beberlo.

Para creer en lo que no se ha visto,
y en lo que queda por venir.
Doy gracias al cielo,por brindarme tu compañía,
y un querer como el que recibo de ti.



jueves, 9 de octubre de 2014

Reflexiones (III)


Una vez me senté bajo la lluvia,a esperar un sol naciente bajo mis brazos,y a sentir el acurruco de los pájaros,silbando los dos tonos de siempre.En ese momento me sentía tan perdida,que la losa fría sobre la reposaba era el menor detalle,y el mayor se encontraba en el pensamiento. Aquello que no quiero decir por ser evitable,y a la vez causar un dolor inevitable que forma parte de este tiempo.

He presenciado a cámara lenta el tremendo espectáculo: Un romance entre el globo y la aguja,que del roce se hicieron cariño y de la punzada la explosión. A continuación,el estruendo y desmembramiento de tal,esparciendo los trozos elásticos por la estancia. La verdad,no he podido evitar sentir dicha punzada en el corazón,tierno y dulce en lo anterior,duro y frío en lo posterior,amargo y trasnochador. Se me cierran los ojos del querer,que no del soñar,pues no es el momento de sueños. Hay tanto encerrado entre cuatro paredes de huesos,que no importa que la lluvia sacuda mis manos,ni que los pájaros no se hayan despedido,pues aunque el cuerpo reside en la morada de la lluvia,mi pensamiento está en otra parte;aquella de la que no puede salir,y lucha por ello,con todas sus fuerzas.

Arroyo

Bella flor aquella que tiene miedo del arroyo,
que nunca ha probado,que nunca ha bebido de él.
La misma cuyo alimento es una luz que se esconde,
y duerme entre montaña y montaña.

Dígale a esa bella flor que pruebe,
que sus aguas jamás catarán pétalos tan dulces,
ni en el mejor sueño ni el último suspiro.

Dígale que se cobije del frío,
que en el invierno la escarcha ruge de su lamento,
eclipsando su belleza.

Tirite en las horas oscuras,
estará sometida al mando de su luna,
la hará su cuna,su hija y respiro.

Para que al amanecer no dude de la seguridad del arroyo,
y del mundo que se esconde a través de él.

sábado, 9 de agosto de 2014

Reflexiones (II)

En el asilo la mañana se ha quedado muerta,
y los caballos trotan hacia el horizonte más rápido para escapar.
Beso el espejo con labios tardíos,noto la carne más fría de lo normal.

A la postre noto sus figuras frente al sol,dibujando un bosque sombrío.

La melodía del colibrí

Recuerda colibrí,los arrozales,envueltos del viento,
manta pura,cobijando la meseta azul.
Tus ojos la tiñen verde según el día,color de hierba fresca,
aquella sobre la que nos acostamos para observar las nubes caer,
y como el cielo refleja las imágenes que tú quieres ver.

Cierro los ojos,escucho tu voz,la melodía del colibrí,
que me canta hacia el corazón despacio y con buena letra.
Entonces frunzo el ceño porque quiero prestarte atención,
aunque escuche lo mismo,pero para mí es de otra manera.

Como un día posada frente a los arrozales sin tu compañía.
Todo es de otra manera.
El viento se torna en asfixia,
el colibrí ni se pronuncia,no siento su aleteo,
el susurrar sobre las montañas que vuelve penoso cualquier sonido por muy rimbombante que fuera.

Ahí es cuando hay contacto,se electrifica,
se produce la unión con cuerdas de mis yemas con la tierra,
tamborileando tu vocecita,marcando el ritmo con alegría,
deleitando a la meseta y tiñéndola de azul o verde según prefieres,
espejo de tus maravillosos ojos.

Y me quedo en silencio,notando el valle con su sonreír,
tu voz cantar,mi frente fruncir con los ojos cerrados y el aleteo del colibrí.


viernes, 4 de julio de 2014

A vida é

A miúdo encandílome co ar,narrando as imaxes cos ollos pechados,
coma os soños repartidos polas tebras.
Longa espera no silencio,ese ruido constante sen nota,mágoa que dubide
nos acordes.

O tempo que transcorre non ten un sabor doce,abofé que tampouco cor.
E logo,con qué describir a saudade e as súas multiples razóns?

Queda asolagarme moi cediño,na fisura dos beizos,
axitando o sismo dos andares co tempo.

Mais non queda dúbida,nin certeza ou cousa certa
que separe esta espera do feito e solución.

Nin queixas mornas,ou o sorriso qué é difícil de esquecer.
O mellor é matalo tempo,asasinándoo sen sangue,
que non se vexa ben pretiño del.

Voltando cara un mesmo,pra tremer,sen dubidar pra así esquecer.
Coitadiño lugar,coa espera nas mans,e un cruce de verbas que non quere ver.

A vida é,e non sabe onde vai parar nin para quén.